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Pegalajar, Jaén, Spain
Gracias por venir a recorrer estos senderos literarios que han brotado de una fontana silenciosa, sedienta de emoción y de calma. Gracias por leer estos poemas, por beber su aliento, por respirar su aroma, por destilar su esencia, por libar su néctar. Sabed que han brotado de un corazón anhelante que sueña con ser luz y ternura, primavera y sueño, calidez y verso. Mientras lo consigo sigo escribiendo, soñando, amando, enseñando, viviendo y cantando a la vida y al amor, al mar y a la tierra, a la tristeza y al llanto, al suspiro de la brisa y al deseo de los espejos, a la melancolía y a la nostalgia. La vida es como un poema que, en unas ocasiones, nos abre las puertas de paraísos ignotos, de hermosas praderas cuajadas de florecillas silvestres, de exóticos jardines, de luminosas estancias donde germinan los sueños y donde se gesta el amor, pero en otras nos aboca al temblor de los fracasos, al dolor de las heridas, al vacío de las ausencias, al llanto de las tormentas, al furor de las ventiscas, al horror de las contiendas y a la tupida oscuridad de una noche sin luceros. Espero que seas feliz mientras bebes agua de los manantiales de la poesía, de las fontanas del verso.

POEMAS


EL ESTUPOR DE LAS PATERAS
 
 
 
 Son los despojos de un naufragio,
el indómito estupor de las pateras
el dolorido silencio de esta tierra.
 
El mar, devorador de ilusiones y de proyectos,
emerge furibundo, como potro desbocado,
desde el fondo visceral de los océanos.
 
Un recuerdo lacerante que merece
ser rescatado  del olvido de las campanas.
Entretejer lentamente los frágiles jirones
de una trayectoria rota en mil pedazos.
El peso demencial del abismo
 se cernió sobre sus vidas.
 
Hacía ya mucho tiempo que eran hombres muertos
entre las volubles dunas de la noche de sus sueños.
Eran telarañas del desierto,
 sutil arena que se adhiere al lagrimal.
 
Amamantaban un lodazal de llanto en su pecho
que les achicaba el agua del corazón malherido.
Llevaban el peso del dolor en la mochila,
el furor de todos los temporales,
oculto, en el doblez de su alforja.
 
La sombra de sus pesares,
fantasmagórica como la luna menguante,
bailaba su danza fúnebre alrededor de su vientre.
 
POEMA PUBLICADO EN LA PÁGINA 59 DE LA ANTOLOGÍA DEL V RECITAL SIERRA MORENA DE POESÍA. 15 y 13 de MAYO 2016. 1ª EDICIÓN MAYO  2016

                                                                 ESPERANZA
 

Engánchate a la entraña del amor,
destella rizos de luz en éxtasis prolongado
de abanicos suspendidos en el aire,
como guirnaldas de besos
que recorren los senderos del deseo.
Camina despacio sobre su cuerpo desnudo.
Dale luz a la esperanza de sentir
los bostezos de la vida.
 
Avanzadillas de pétalos rojos
en los frondosos jardines de la primavera,
como un vistoso arco iris,
va entretejiendo el amor
con tu corazón de ausencias.
No lo desdeñes jamás, se halla cerca de ti.
Revolotea, candoroso, como un pájaro
que bebiera de tu mano,
de tu alma, nívea como una paloma.
 
Florece a tu alrededor
como un mar presuntuoso.
Anuda la cinta de tus pestañas
al encaje almidonado de mi blusa
y huyamos juntos a un recóndito lugar
donde el tiempo yace detenido en el reloj,
donde el firmamento fecundo de tu vientre
teje luceros y estrellas fosforescentes,
como antorchas enredadas
en el espacio inmaculado de tu pubis
para alimentar la semilla candorosa
de ese mundo de ilusiones
que cobijas en tu pecho.         
 
POEMA PUBLICADO EN LA PÁGINA 58 DE LA ANTOLOGÍA DEL V RECITAL SIERRA MORENA DE POESÍA.  NOVIEMBRE DE 2015. 1ª EDICIÓN MAYO  2016
 
 
 


BRIOSO GALOPAR


 
Tiempla el amor sus arrullos

en el tímido y frágil tañido

de una doliente campana

que, serena y dulcemente,

bajo la luz del crepúsculo,

llama a la nocturna plegaria.

Y con su chispa candente,

satinada en los espejos del alba,

el amor lustra sus brillos.

 

El amor deshoja sus margaritas

y viste lirios de seda

entonando mil requiebros

más allá de la hermosa fontana,

magnánima y complaciente,

que calmaba tu insaciable sed

de clandestinos anhelos.

 

A la orilla del deseo insatisfecho,

el amor iba cabalgando impúber

con brioso galopar

de corceles desbridados

en una plácida noche de alabastros

y cristales áureos e iridiscentes.

Poema publicado en la Revista ALDABA nº 30, correspondiente a la Primavera 2016

ALBORADA

 

Sobre la alborada que nace

—acuarela plateada en las montañas

ambarinas de esta tierra—

despliega el amor su aureola, para iluminar

su bóveda con floridos estandartes de caricias.
 
Es un volcán de cristales, caudal de lirios y rosas

transparentes como el aire que respiras.

 La luz del alba te espera, sedienta

y acurrucada, en el alfeizar de tu ventana

para teñir de diamantes

las cornisas de tu alma.

Pabellones de tinieblas cultivó

la hora tenebrosa del dolor y de la ausencia

en los espejos nocturnos.

 Ahora, la luz del alba,

como un aluvión silvestre,

aborta su siniestro pedernal

en el lánguido crisol de tu mirada,

después, la hace sucumbir

en los espasmos de la niebla,

como las olas del viento en las esferas celestes.

 La línea encarnada del horizonte,

como el carmín en los labios,

se vislumbra, candorosa, en el iris de tus ojos.
 
POEMA PUBLICADO EN LA REVISTA DE CREACIÓN LITERARIA Y PLÁSTICA Nº 28. OTOÑO 2015. 
 
 
          EL OTOÑO SE ALEJA
 
 
El otoño, añorante en sus recuerdos,
de sol tibio y de sangrantes ocasos,
insiste en deserciones y fugas,
en torpes huidas ciegas
de estos hermosos parajes
de pecho descendido y de silencio.
Liviano como una sombra, marchito y cerril,
se aleja por la inmensa terraza celeste.
Va arrastrando tras de sí su brusco telón de viento
y su fino tisú de llanto y melancolía.
Quizá, oculte en su pecho flébiles nostalgias
de ausencia o de ingratitud.
Su brazos, caídos y oscilantes,
a lo largo de su cuerpo macilento,
de hojas secas y de musgo,

con desdén y desaliento, bambolean
las ingrávidas esferas del aire.
Sobre esta tierra bravía, herida por algún rayo de luna,
en una radiante noche de estrellas y plenilunio,
vomita un desvencijado temporal
de desatinos y de añoranza.
 
El otoño ha dejado la tierra desierta,
desnuda de pájaros y de céfiros,
rota de flores y de guirnaldas de besos
y abocada al frío aguacero de invierno
de tenebrosas oquedades estériles
y de seres ateridos por la helada.
Los dulces senos del otoño
han dejado de manar leche y miel
en esta tierra marchita.
Han congelado el pálpito del amor
por las sombrías veredas
de la inclemente noche invernal.
Una esquiva bocanada de cierzo,
azota las esperanzas que abrigaba el olivar
en su mullida entramada de ramajes.
Silba el viento en las camadas,
zigzagueante y siniestro,
y con sus manos de fría ventisca
agita la entraña de la aceituna,
morada y negra, azabache,
que tiembla bajo su gélido aliento.
Es el invierno que ruge
muy cerca del corazón,
con su manantial de escarcha
y empaña la nitidez del espejo
del agua en el riachuelo
y en esos ingentes cielos
cubiertos de tupidos estandartes,
oscuros y enmohecidos,
que embotan las caricias en el alma.
POEMA PUBLICADO EN LA REVISTA ALDABA Nº 29. INVIERNO 2016.

                                                        DIÁFANA ESENCIA                          



 


 

En el interior añil del agua



de la Alhambra, el hallazgo de sus perlas,



la dulzura de sus jardines,

la placidez de sus amaneceres,

la tibia calidez de sus crepúsculos.

Y en su diáfana esencia,

la ternura del abrazo cristalino

entre sus hilos de plata.

Ineludible aureola blanca

cuando se mira la luna

en el tranquilo sosiego del agua

y en su espejo, la inesperada frescura,

la joya de su esplendidez.

Ya escucho la canción del agua

en el lago azulado de los sueños,

la gota fugaz que borda

nardos en un mar de olas,

la espuma blanca que vibra

en recónditas e ignotas playas.

Haces de luz en la niebla.

Los brillantes de la lluvia

se deshacen en el aire.

Agua, siempre agua

para saciar los corazones sedientos,

para regar esas vegas de Granada,

para calmar la sed de los poetas

y para apagar las penas del alma.

Y las gotas se deslizan silenciosas,

como rosas de pasión,

en el satén de sus pétalos.


 
POEMA PUBLICADO EN LAS PÁGINAS 108-109 DE LA ANTOLOGÍA DEL III ENCUENTRO DE POETAS ANDALUCES . NOVIEMBRE DE 2014. 1ª EDICIÓN NOVIEMBRE 2015
 
 GRANADA, CRESPÓN DE ANHELOS

 
Granada, canción doliente del agua.

Los susurros silenciosos de sus fuentes

tejen mil llantos dorados en el aire sonrosado

de la tarde, para poblar sus jardines de bellas flores,

que bordan primores y hechizos con aromas

y alboradas en el satén de los vientos.
 
Los suspiros  de la Alhambra,

que ocultan penas de amor

de algún califa vencido,

los baña la luz del alba.

 Granada,

ciudad dormida en el espejo de un  cielo,

cuajado de luceros y de estrellas.

Adornada por dos ríos cantarines, 

que discurren lentamente,

desde la sierra, hasta el mar Mediterráneo.

Son el Darro y el Genil, sutilezas de cristal,

profundas y mansas heridas, que conducen

sus lágrimas transparentes

a las orillas del mar.

 Sierra Nevada,

corona blanca  que adorna

de tibia  luz, tu morena cabellera,

de timidez y sosiego, de placidez y de calma

 Albaicín, barrio entrañable,

con sus estrechas callejas morunas,

acunando alguna pena en el murmullo del agua. 

 Granada, crespón de  delicados anhelos

que lloró con  alegría cuando el califa, Boabdil,

 abandonó sus encantos.
 
POEMA PUBLICADO EN LAS PÁGINAS 106-107 DE LA ANTOLOGÍA DEL III ENCUENTRO DE POETAS ANDALUCES . NOVIEMBRE DE 2014. 1ª EDICIÓN NOVIEMBRE 2015

 REMANSO FELIZ
                                              
                    
  
                                               En el azul vibrante del agua
                                               descubrí los ojos del día.
 
                                               Y en el verdor de la hierba,
                                               el remanso feliz de todos los riachuelos,
                                               la ausencia de clepsidras en los vergeles.
 
                                               El tiempo se hace canción
                                                        en el susurro latente del agua,
                                               luz y poema, en el pálpito de los estanques.

                                           
Asómate al balcón del agua,
en sus dolientes paisajes de caracola,
la gota oscura del silencio
reverdece como alondra matutina
que nunca detiene el vuelo.
 
Su esplendor de nardos florecidos
es aprendizaje y designio ciego,
sosiego de verso y copla,
tierna melodía que el viento mece
            en las cornisas del tiempo.
 
 

 POEMA PUBLICADO EN LA PÁGINA 48 DE LA ANTOLOGÍA DEL IV RECITAL DE POESÍA DE SIERRA MORENA. OCTUBRE DE 2015


                                                                            DISTANCIA



 

 Abrupto silencio a tu alrededor.


                                                      Vacío febril en tus pupilas ajadas


                                                      de tanto mirar sin ver


                                                      las miserias de los hombres.


                                                      El murmullo de tus labios


                                                      finge idiomas ignotos


                                                      que suenan ataviados de furia
                                                      en el lago visceral de tus anhelos.
                                                              Desde la lejanía hostil
                                                             de tu trono de gloria y de soberbia,
                                                             efímero como la vida misma,
                                                             has sembrado semillas de distancia
                                                             en el huerto desolado de mi llanto,
                                                            como quien mira la imagen
                                                            de la tempestad en el aire.
                                                            Pero no temas hermano
                                                            de mis entrañas
                                                            algún día no lejano
                                                           recogerás la cosecha:
                                                          vacío, soledad e indiferencia
                                                          a manos llenas
                                                         y el dolor de no haber sabido
                                                         restañar a tiempo
                                                         las llagas del corazón y del alma.
 POEMA PUBLICADO EN LA PÁGINA 47 DE LA ANTOLOGÍA DEL IV RECITAL DE POESÍA DE SIERRA MORENA. OCTUBRE DE 2015

TU IMAGEN DEL MAR

                     En la alforja de mis sueños,


navegando a la deriva de los luceros,

llevo tu imagen del mar.

Más allá de las espumosas olas del llanto

grita la mar, gime el piélago.

El dolor del absoluto en lo oscuro, la herida visceral

del tiempo roto en los abismos estelares.

Crepita la mar desnuda de su túnica de espumas blancas.

Su demencial alarido flagela el tulipán de mi espalda.

El agua, con sus labios de sal, besa los cauces de mi destino,

mi playa de soledad, mi estandarte de magnolias,

mi triste canción de nostalgia.

 
Escucha su ancestral borboteo

de algas sedientas de misterio,

ignotas, en la distancia marina del arpa de sus manos.

Profundidad de los océanos donde el espejo del agua

quiebra su luz virginal, su demencial alameda de peces,

sus bancos submarinos de caracolas.

Silenciosa madreperla acunando

su soledad milenaria de siglos errantes,

sus tesoros ambarinos, como antorchas,

                                   sus taciturnos  lamentos.


POEMA PUBLICADO EN LA II ANTOLOGÍA DE POETAS DE AHORA. Algeciras 2014.
 
TE DESCUBRÍ
 
 
 

 
Te descubrí primero

en las olas suaves,

musicales, serenas, que invadían la arena,

con sus crestas de plata.

Toda el agua del mar se mecía en tu pecho,

ahuecando la espuma al socaire del viento,

para no ser jamás soledad ni quebranto,

fieros labios de sal con sus dientes de escarcha.

 

Te descubrí después

en las rosas aladas

que pueblan el jardín al filo de la tarde,

brotando en sus corolas.

Entonces encontré semilla de tu esencia

expandida en el éter, en la faz de la tierra

y pensé quedamente, que tu sombra se extiende

por el aire de luz que cubre el universo.

 

Te descubrí al final

en esa mariposa

grácil y liviana que va sobrevolando

las flores de los parques.

Y luego me sentí feliz por tanto hallazgo,

colmada de ilusiones, surcando dulces aguas.

Y aquel espejo plácido me trajo tu presencia

poderosa y sencilla, estrellada y divina.



POEMA PUBLICADO EN LA II ANTOLOGÍA DE POESÍA DE ÚBEDA. JUNIO 2015
 

                                                    INSOMNE BLANCURA
 
 


 

Esa blancura insomne de la escarcha,
ese temblor oculto que te hiere,
que acerca los suspiros a tu pecho,
te invita al estertor de una caricia
que levita, adormecida, en el lánguido crisol
de nuestros labios.
 
Ese verdor perenne de la niebla,
repleto de cristales somnolientos,
y el tibio sol que ahora nos calienta,
que dora el despertar de tus recuerdos,
desnudos, en el brillo de tu boca,
te ofrecen el sedal de sus espumas
y apagan el dolor de tus quebrantos.
Desdenes que se ciernen de repente
sobre los corazones malheridos
y borran sus estelas luminosas.
 
Despierte ya la luz dormida al beso
que en sus jugosos labios trae el día
y, como la primavera en flor de una crisálida,
entregue sin temor sus claridades
al alba, que se anilla suavemente,
en el contorno azul de esas montañas.
 
Amar, vivir, alzarse hasta otro cuerpo,
dejarse el corazón en otras manos
es como sentir en las entrañas
el cálido arrebol, la dulce brisa
de una tarde vestida de esperanza.
 
POEMA PUBLICADO EN LA II ANTOLOGÍA DE POESÍA DE ÚBEDA. JUNIO 2015
 

 
                                                           LA MELANCOLÍA




Por qué, amor mío, la melancolía,

 
como gota destilada hacia la noche,

 
secuestra la luz de tus arrecifes saturados de violeta.

 
Por qué tiñe de tintes sombríos los corales

 
                                          que navegaron tus ojos.

 
Cuántas noches soñando con tu aureola

 
su luz hizo brotar el fuego del estío en las praderas de mi alma

 

y plantó flores de azahar como palomas mensajeras

 

en mis jardines colgantes.

 

 

No me dejes donde la luminosidad del día

 

no pueda extender su manto de albatros silenciosos,

 

su espejo de claridad, su gracejo de dulzura.

 

No me abandones jamás

 
donde no llega la gota de su dulzura.
 
No me olvides donde tus manos son playas desiertas,
 
ni en la desolada caleta en donde habita la oscuridad,
 
desde donde nos llega un insoportable eco de lejanía,
 
-tediosa orla, encadenada a los itinerarios de la desolación-,
 
donde seremos esqueletos bebiendo el vino amargo de los puertos.
 
Déjame allí donde el sol, con su paleta de sueños
 
                                                                  pinta de azul la tristeza.
 
Este poema ha sido publicado en la revista, de creación literaria y plástica, Aldaba nº 26, de la Asociación Artístico-Literaria Itimad de Sevilla.
 
 

CANTO A SIERRA MORENA

 

 

 

 

El sol de Sierra Morena teje poemas en el aire,


que son deslumbrantes rosas,


versos de amor que dan calor a la tarde


como vespertinos fuegos que alumbran el crepúsculo.


Las estrellas se perfilan en la túrbida  distancia


del tiempo cerril de los aguaceros.


El cielo se oscurece lentamente.


Sierra Morena es un lamento sumergido para llorar en silencio.


 


En sus cumbres, la luna enamorada, dibuja una camelia.


La guardiana de la oscuridad indaga en los secretos de alcoba.


Rendida a tu belleza la timidez de mis dedos
roza suavemente tu perfumada estela ansiando con vehemencia
besar la lívida angostura de tu corola.
El viento, ajeno al temporal esquivo de la noche,
                                               corona su pecho con un collar de amatistas.
                            Y yo, sentada en el alféizar de mi ventana, trato de respirar       
                            el aire acaramelado que cabe dentro de un suspiro.
 
Tu latido es corazón, tu horizonte, golondrina
y el paisaje de pinares es encaje de esperanza.
Llévame hasta tu cima, llévame,
prisionera seré tuya, encadenada a la blonda
                                                                       de tus ardorosas crestas.
 

Este poema está publicado en la III Antología de los Poetas de Sierra Morena. Diciembre 2014.
                      
 
                  A TRAVÉS DE ESA HERIDA

 

 
 
                            A través de esa luminosa herida que,

 
como deslumbrante antorcha nace en estas tierras

 
de Sierra Morena, la sangre doliente brota y el sueño

 
se hace nostalgia. Susurro de pájaros y de doradas espigas,

 
lánguidas como suspiros. Amapolas y trigales del amor.

 
Olivos floridos que nacen como ríos en el susurro del agua.

 
Caracola que en el cielo se hace nube.

 
                   Canción de los aguaceros.

 
He cobijado entre mis manos las musas de tu delirio,

 
la blanca flor que brotó en el jardín de los sueños.

 
Ahora, los besos se disuelven en la boca,

 
en la saliva anhelante. Sucinto aliento de vida.

 
Las penas se dilatan en el alma conformando tus paisajes.

 

Los labios se prolongan en suspiros retenidos,

 

verdinegros matorrales del nocturno pensamiento.

 

                                               Grácil pajarillo que marca la distancia.

 

Tu risa de cascabel es un geranio que vuela

 

como una sutil mariposa de paraísos ignotos.

 

Tu aliento serrano, ornamentando tu espejo,

 

es pujante delirio de pinares, hojas de encina en tus manos,
 
flor de algodón en tus laderas. Súbita fragancia
 
de la dama de la noche. Alegre golondrina
 
                                          que la brisa mece.
Este poema está publicado en la III Antología de los Poetas de Sierra Morena. Diciembre 2014.
 
 


 
LUCEROS DE SOLEDAD

 

 

 

 

 
Mientras la noche se va derramando a tientas
en oscuros manojos de silencio,
de tu pecho van cayendo luceros de soledad.
 
Es tarde para el amor y la palabra.
Es muy tarde ya para proyectar retornos.
Los sinuosos harapos del hastío se van colando
como culebras por las rendijas del alma.
 
Hace frío, la lluvia golpea
los macilentos cristales del corazón.
Siento tiritar mis vísceras, ansiosas de sol,
en los despiadados cielos de la ausencia.
 
Y tú te alejas como una ola solitaria
sedienta de distancias y de abandonos,
al tácito son de tus pasos en el asfalto.

 Poema publicado en la revista Aldaba nº 25: Otoño 2014, en la página 28 

 

INMENSIDAD CRECIENTE

¡Ah! inmensidad creciente

de olas enamoradas

en los mares de agua dulce.

Vastedad de primaveras floridas

en las plácidas mareas del aire

y de las mariposas lunares.

En ti, amor mío,

el sol de este día de primavera

se inunda de resplandores rojizos

y caldea dulcemente tu pecho

para que ahueques, despacio,

tu corazón al amor.

¡Ah! tu voz silenciosa en el alma

que susurra en mi oído requiebros

cadenciosos y vehementes.

Y tus manos teñidas de espuma

van calmando el dolor en mis vísceras

como un sedoso crepúsculo

vibrante de ruidosos pajarillos

que ralentizan el vuelo para acariciar mi piel

con céfiros y onduladas primaveras.

 

Aromas estelares de luz de luna y cielo

y bucles de luminosos rayos

derrama tu cabellera

en la ampulosa y radiante acuarela

de una noche coronada de esperanzas y de amores.


Poema publicado en la Revista Aldaba nº 24. Página 39   Primavera 2014.

                                                                                                                                        
                                                                      REFLEJO
 
 
 
 
En el verde oscilante de las praderas

esperas encontrar un reflejo

de ti mismo, de lo que eres, de lo que fuiste,

                                   de lo que serás mañana.

En la palpitante inmensidad del cielo,

allí junto a las estrellas,

ocultas tu corazón de escarcha

para no entregar tu piel a la tiranía del tiempo.

Y en el tupido azul de los mares

dibujas  peces y caracolas, sirenas de senos firmes,

para que te hagan sentir

la dicha infinita de estar vivo,

de saber que late tu corazón

                                   al margen de los abismos del sol.

Pero el silbido del viento

te habla del hombre solitario 

que vive dentro de ti,

de esa podredumbre inútil

que día a día has ido gestando

                                   en el fondo de tu ser

y que ahora te lastima las entrañas.

            Serás lacerante queja

                        que el aire lleva en suspensión

                                    por los senderos del tiempo.

 
 

Poema publicado en la Antología del I Encuentro Internacional de Poesía  de Úbeda. Página 63.

 Junio 2014

 

 LA ESCLAVITUD DE LOS SIGLOS

 


 

 El dolor que devasta nuestro  pecho no perdona


la esclavitud de los siglos en la ardua batalla del tiempo.


Somos conflicto y quimera invocando


el aparato eléctrico que concita la tormenta.


Tupidos nubarrones nos alejan de la serenidad del alba.


 


Perdidos los recuerdos de la infancia


sólo nos queda un suspiro en el sórdido laberinto


de nuestra garganta, y una lira rota y olvidada


en el desván opaco de la memoria.


           


Es invierno y el viento del cierzo


nos devuelve el espacio devastado de nuestra niñez.


La nostalgia lánguida del pasado nos regala

un viejo calendario en el que escribimos palabras mudas
que el viento esparce por doquier,
como ingrávidas hojas de un otoño macilento.
 
Poema publicado en la Antología del I Encuentro Internacional de Poesía  de Úbeda. Página 62.
 Junio 2014.
 

EL PUERTO DE LA ESPERANZA

 

 
El latido sosegado de este mar,
sediento de paz y calma, me cautiva.

Su cristal esmerilado lustra su espejo en tus senos
y abre mi corazón al espacio infinito de sus dorados tapices.

Apenas vislumbrado el impoluto reflejo del mar,

  • la blanca flor de su espuma, ya grácil manto de nieve,

ya azucena florecida, coronando su oleaje a contraluz,

  • su ímpetu vital apresura.
  •  
  • La luz que brota del agua se refleja en tus pupilas.
  • Es un flujo misterioso que dimana de las playas del deseo.

La carne estremecida de tus caderas

  • brota como alfaguara en el lamento del agua.

Los últimos instantes de tu impúdica marejada
adentran tus dedos en la desnudez de mi carne.

Como acerado cuchillo se clavan en mi costado.
Insoportable ansia quemándonos en lo más profundo.

Cuerpo y mar unidos en un sutil vestigio
que atrapa el pensamiento entre las olas.

Son tus ojos caracolas, son un faro en alta mar
que iluminan mis noches de soledad
y conducen, dulcemente,

 todos los veleros de mi pecho.

POEMA PUBLICADO EN LA I ANTOLOGÍA DE POETAS DE AHORA. ESTE LIBRO RECOGE LOS POEMAS QUE SE RECITARON EN EL I ENCUENTRO, CELEBRADO EN CÁDIZ DEL 25 AL 27 DE OCTUBRE DE 2013. 

INDIFERENCIA


 ( imagen de la red)

 
                                  Abandoné mi corazón para aprenderte
en la furia visceral de las tempestades.

Bebí el vino amargo de la distancia y vislumbré
la nostalgia del ayer en los campos infinitos del destierro.

La lejanía nos lleva hacia esa lacerante entramada 
de sinuosas veredas que confluyen donde germinan las penas.
La indiferencia del tiempo perdido se me clavó en el alma.

Recorrí los caminos del recuerdo,
anclado ya en la memoria de los días mustios
como trigales, entregados a la devastación del temporal.

Seguí los surcos estériles de la tierra, su herida ensangrentada,
su gangrena, la besana purulenta del dolor.

Te reconocí lejano y frío. Tus ojos mortecinos y febriles.
Entonces supe que jamás florecerá la rosa del amor 
en el jardín de los sueños.


POEMA QUE HA OBTENIDO EL 2º PREMIO EN EL CONCURSO LUNA AZUL, CONVOCADO POR LA ASOCIACIÓN DE TEATRO Y POESÍA LUNA AZUL DE CABAÑAS DEL EBRO (ZARAGOZA)  MARZO DE 2014. 

ALUMBRA LA MAR


        Alumbra la mar el beso
que da su luz a la tarde. Playa de los arrecifes,
dorado sol de los aguaceros silvestres.
Mis gélidas manos rozan el filo oculto 
de ese mar azulado que es un caudal de deseos.
La mar suspira, bebiendo en los rubíes de la tarde,
remanso donde nace el arco iris.
Su arena fina es temblor de los marineros
que han comprendido la urgencia
de navegar esta noche de mar abierta
y estrellado cielo añil.
Llora Penélope la herida del tiempo anclada en su lagrimal.
Luminiscentes lágrimas, lento oscilar de las aguas subterráneas.
Fascinación por lo bello, vestigio primigenio de su pena.
Como lirios, sus pálidas mejillas se tiñen de escarlata.
Su entreabierta boca, como estrella malherida,  navega 
en el navío de sus ojos.
Las cerezas de sus labios vomitan un rosario de lamentos.
Desvanecida de amor, escucha el canto de las sirenas.
Canción de melancolía. Melodías que, como dagas,
lastiman su corazón en la espera.
¿Cuándo llegará ese día en que regrese mi amor
a las playas de mi pecho?

POEMA PUBLICADO EN LA I ANTOLOGÍA DE POETAS DE AHORA. ESTE LIBRO RECOGE LOS POEMAS QUE SE RECITARON EN EL I ENCUENTRO, CELEBRADO EN CÁDIZ DEL 25 AL 27 DE OCTUBRE DE 2013. 

EL PESO DEL DOLOR

 

                 (Imagen de la red)

 
Amanecemos cada día
con el peso del dolor a las espaldas.
Vomitamos el esplendor de los espejos
al lado del crisol amargo
                            de nuestros sueños rotos.
Nos invade la semilla cruel
del desaliento matutino de las clepsidras
con el peso vil, con la gélida pantomima
de una mirada de espanto
que se enrosca,  como una espiral de sombra,
                            en el corazón sediento.
Anochecemos nuestra esperanza
como anochece la tarde
de nuestra ausencia.

Anclada en el  contorno
amargo de nuestro dolor,
una lágrima que emana silenciosa
en la fontana del llanto
que surge de nuestro pecho,
                            brota de nuestros ojos
y recorre los desolados senderos
de nuestras mejillas, hiriendo nuestra piel,
                            con sus salados cristales.

 

 POEMA PUBLICADO EN LA REVISTA DE CREACIÓN LITERARIA Y PLÁSTICA "ALDABA"
 nº 23. EDITADA POR LA ASOCIACIÓN ARTÍSTICO LITERARIA ITIMAD DE SEVILLA. INVIERNO 2014.





CANTO A SIERRA MÁGINA

Quisiera volar contigo hacia las estrellas

Sierra Mágina querida,

salvar  infinitas distancias de años luz

entre tú y nuestros ancestros,

nutrirme de las esencias de una mañana de estío

para bordar pinceladas de quietud y de calma

en tus nacarados cielos.


Quisiera ajustar el universo vertical

de  mi cuerpo a la geometría horizontal de

de  tus paisajes para beber bocanadas

de  nostalgia en las fontanas del verso

que  emanan de tus entrañas.


Quisiera, Sierra Mágina querida,

sentir en mi pecho ese don privilegiado

del  crepúsculo vespertino,

 encendido  de pasiones, derramándose

 en el espacioso horizonte de tus verdes

olivares,  iluminados, por ese sol  de plenitudes

que dimana de la tarde.

Acuarela luminosa que tiñe de carmín

las veredas sedientas del corazón anhelante.

Haces de melancolía en tus pupilas.

Girones de tibio sol en las laderas del alma.

Es el invierno que llama a las jambas de tu puerta,

para  coronar tus cimas con capa de blanco armiño.

Quisiera vengar los desvaríos que las tempestades

 han trazado en tus dorados paisajes.

La sórdida  gelidez  de las  mañanas de enero

en las que el aire se atavía con manto de fría escarcha.

Sumergirme en el azul ambarino de tus cielos.

Extender mis alas de mariposa

 como abanico de espumas para entretejer

 suspiros de blanca  luna  en las mañanas de mayo.


Quisiera sentir la fresca  brisa de tus alboradas

sobre mi rostro encendido, ansioso de primaveras.

Con tu luz y con tus sueños bordas

 gaviotas de ilusión en el doblez  de mi enagua.

Quiero buscar un sendero ignoto

en tus tupidos pinares o en tus campos de olivares,

y caldear a tu lado  los valles de la esperanza,

para perderme  luego en los valles de Almadén

o de Aznaitín y reencontrarme después

en el centro cóncavo de tu existencia.


Quiero bucear como una ola salvaje

en el piélago azulado de tus paisajes

 para avivar  esa llama de dulzura que late

en el fondo de tu corazón.

Te  llevo en lo más hondo de mi alma

Sierra Mágina querida.

Serás luz o estrella de añoranza

que ilumine los senderos de mi pecho.
POEMA QUE RECIBIÓ EL SEGUNDO PREMIOEN EL II CERTAMEN DE POESÍA DE SIERRA MÁGINA, CONVOCADO POR LA A.D.R. SIERRA MÁGINA. CAMBIL 30 DE ENERO DE 2010. EN NOVIENBRE DE 2013 HA SIDO PUBLICADO EN UN LIBRO CON TODOS LOS POEMAS PREMIADOS EN EL "CONCURSO DE POEMAS DE SIERRA MÁGINA" 2009-2012.




LOS VALLES DEL INVIERNO

 Hace frío en los valles del invierno
Sierra Mágina del alma.

Hace frío en las camadas del cierzo.

Y en tus verdes olivares, repletos de verso y copla

                        se arremolinan las penas.


Escucho el eco de tu latido

en la sombra oscura de tu dolor,

de soledades y ausencias,

de poesía y de lamentos.

 Acércate a mi pecho y apura

las caricias de la tarde,

el beso que te da la brisa y

el sueño morado de las aceitunas

que maduran sus ilusiones

bajo el sol de tus anhelos.

 Tus soberbias cumbres aladas

agitan  los vientos del crepúsculo

al ritmo cruel de la luz macilenta del ocaso.


El aire febril de tus alamedas

se desliza por tus valles de templanza al compás de soleares.
La escarcha plateada  de tus mañanas de invierno

 congela el temporal del alma mía

cuando el llanto de tus ojos deviene

diminutas gotas de rocío para alimentar

las rosas de tus jardines.

Murallas de añoranza en tus casas,

encaladas con el blanco de la aurora.


Deja que respire tu aliento,

que beba el dulce néctar de tus labios,

que destiña el vendaval  de melancolía

que sobrevuela los surcos de la tristeza

con las manos dadivosas del amor.

Te llevo en mi corazón

Sierra Mágina del alma.

Por las veredas de la esperanza camino.

Por los gratos senderos de la ilusión voy  a tu encuentro.

 Una guitarra suena en la noche de mi queja

y me habla de tus pueblos, de tus campos,

de tus gentes, de tus proyectos de vida

donde la luz se hace historia
y el suspiro campanario para tañer a arrebato.
POEMA QUE RECIBIÓ EL PRIMER PREMIOEN EL I CERTAMEN DE POESÍA DE SIERRA MÁGINA, CONVOCADO POR LA A.D.R. SIERRA MÁGINA. CAMBIL 30 DE ENERO DE 2009. EN NOVIENBRE DE 2013 HA SIDO PUBLICADO EN UN LIBRO CON TODOS LOS POEMAS PREMIADOS EN EL "CONCURSO DE POEMAS DE SIERRA MÁGINA" 2009-2012.


                                  


CANCIÓN TRISTE    (A Pablo Neruda)


... marchándose de allá...

como un ave que escapa a la vista.

                                                                                                                                                                                                                    ( HOMERO (LA ODISEA)

Cuando Neruda se fue

la luz del sol se eclipsó

y los jilgueros cantaban

versos de melancolía.

La luna se oscureció

y los poetas lloraban poemas de soledad.

En los turbios descampados de la tristeza,

el cielo se desangraba con una lluvia baldía,

con ventolera de ausencias.

Y fue su temporal, invierno frío,

imperio del dolor en el crepúsculo.


El poeta se marchó como un rumor

que lleva el viento a la deriva

y fue su amargo silencio

la canción triste y doliente

que canta, enajenado, el moribundo

en las esferas concéntricas

del tiempo de su agonía.

Su boca somnolienta se enredaba

en las olas sigilosas del destierro

y quise ser estrella o amuleto con Pablo

para conjurar la noche oscura

con las luces de mi pecho

y avivar, de esta manera,

la luz tenue de los espejos rotos.
Poema publicado en el nº44 de PALABRAS DIVERSAS



  (imagen de la red)



VERDES SON TUS OJOS NIÑA

      (Inspirado en la rima XII de Bécquer)

                                                                      Verdes son tus ojos niña,

                                                                      verdes son, como la albahaca,

                                                                      con un brillo diamantino,

                                                                      que mi corazón atrapa.

                                                                      Eres la luz de mis ojos,

                                                                      eres mi vida y mi cielo

                                                                      eres mi rosa temprana.

                                                                      Pétalos de terciopelo.

                                                                    Tu boquita es un clavel

                                                                    rojo, igual que la amapola,

                                                                   que se derrama en dulzura,

                                                                   como la luz de la aurora.

                                                                   El sol, mi querida niña

                                                                   en tus ojos se detiene,

                                                                   y la luna se dilata,

                                                                  con su luz blanca y serena

                                                                  y con sus rayos de plata.
                                                          
                                                                 No te quejes nunca niña

                                                                 del color de tus pupilas,

                                                                 porque son mi luz, mi guía

                                                                 y con ellos me encandilas.
                                                                 Las estrellas de tus ojos

                                                                 mi pecho llenan de amor

                                                                 y mis labios de sonrisas,

                                                                 de gozo mi corazón
 Poema publicado en la revista de creación literaria y artística ALDABA, de al Asociación Artístico- Literaria  ITIMAT de Sevilla,  en la página 48. Otoño de 2013

     


   (imagen de la red)

LAS ESTRELLAS DE MIS OJOS

Cómo serán las estrellas de mis ojos

cuando el viento del dolor

lacere sus entrañas

y seque su lagrimal.


Cómo serán esos cuerpos

llenos de vida y deseos

cuando cese el resplandor de su luna.


Desvencijado esqueleto,

tierra que a la tierra vuelve.

Burdos fantasmas de sombra,

caminando por los senderos del tiempo.

Sonámbulos de las túrbidas distancias,

que ya jamás verán la luz del alba.


Del cieno innominado emergerán

blandiendo el estandarte del olvido.
Poema publicado en el nº 43 de la revista digital PALABRAS DIVERSAS, en el sesión ESPACIO ABIERTO. La dirección de la revista es:   (http://www.palabrasdiversas.com)

        

                                                                     (imágenes de la red)

LOS ESPEJOS DE LA LLUVIA

Óscar, conociste los espejos  de la lluvia.

Conociste las lágrimas transparentes del cristal

y el eco dulce de aquellas

hermosas campanas de tu infancia

que tocaban con ternura a arrebato.

En los senderos del tiempo

conociste la nieve y la escarcha,

las gaviotas, los niños y el amor.


Tus ojos se llenaron de esa primigenia luz

que brota del sol de estío.

Tus oídos se empaparon del sonido de las olas

en el mar que evocaba tus recuerdos.


Fuiste pradera cercana, cuajada de verde manto,

que late proximidad al corazón de los niños,

flor en los jardines del alma,

espiga del trigo de los deseos,

rodeada de amapolas, que ondea

su alegría y su inocencia

en la brisa de la tarde.


Y cuando tú nos dejaste sentimos,

en lo profundo del pecho,

una insondable tristeza, que nos sumerge en hastío.

Añoranza de una vida,  coronada de esperanza.

ENCARNA GÓMEZ VALENZUELA  (ESPAÑA) 
Poema que  formará parte de la Antología denominada "Mil obras a Óscar Alfaro", el poeta de los niños. Será patrocinada por el grupo poético POETAS DEL MUNDO en homenaje al gran poeta boliviano Óscar Alfaro.




(Imagen de la red)


         HOMENAJE A JOSÉ MARTÍ                                                                    ".               
..¡Duerme entre tus blancas galas!
¡Duerme, mariposa mía!...."  José Martí

MI QUERIDA MARIPOSA

Duerme mi querida mariposa

que los luceros vendrán a velar tus dulces sueños.

Duérmete paloma blanca

que una luna de cristal te tomará de la mano.

Jugarás con las estrellas en el jardín de los sueños.

Sobrevuela, niña mía, los cielos de la pasión

con aires de libertad y con vientos de esperanza.

Y cuando la brisa marina te refresque las mejillas,

con la cinta de tu enagua, pinta  de azul tus pesares.

Mírate en los espejos del agua,

ellos te darán la imagen de enamorada sirena

y bordarán en tus labios madreselvas y corales.

Hazte un collar de amapolas

y de trigo unos zarcillos.

Riza suspiros de amor en los encajes del cielo.

Bébete de un solo sorbo las claridades celestes.

Y disfruta de este amor que nos regala la vida.
ENCARNA GÓMEZ VALENZUELA  (ESPAÑA) 
Poema que  va a formar de la Antología denominada "Mil poemas a José Martí" patrocinada por el grupo poético POETAS DEL MUNDO en homenaje al gran poeta cubano, José Martí. 

(Imagen de la red)


COLMENA DE SOLEDAD

 He visto la soledad llorar bajo tu ventana.

Era una sutil llovizna de perlas

sobre el tibio asfalto de tu piel.


Como un caudaloso río,

su llanto se derramaba

por tu cuerpo de silenciosa sirena,

enamorada y hundida en la gélida

profundidad del océano.

 Mírate en el espejo del tiempo,

él te mostrará las huellas

que el dolor dejó en tu alma,

la colmena demencial de soledad

que dibujan tus pupilas.

Mas, no te dejes abatir

por la tristeza que brota en tu lagrimal.

No des luz a la melancolía

que destiñe los diamantes del poniente.

Despliega tus blancas alas

—pétalos de jazmín florecido

en los jardines del corazón—

y sobrevuela los vientos antagónicos

como una grácil paloma mensajera

que huye de la tempestad y de la niebla

a lomos de una incipiente burbuja

de espumas centelleantes.


Poema publicado en el IX CUADERNO DE PROFESORES POETAS de ESPAÑA.  Su titulo es PAJARITAS DE RIMA, CANTARES DE PAPEL. IES Francisco Giner de los Ríos, Segovia. Curso 2012-2013. 



 
PAISAJE SOLIDARIO
Nostálgico y silente,meciéndose en su equilibrio altruista,
el paisaje de Pegalajar,  mi pueblo querido,
se abre ante mis ojos con la sencillez de un libro y me invita a recorrer su perspectiva de hojas.
Lentamente me sumerjo en la entramada
de placenteras lecturas, de hondonadas
y altozanos, de valles  y de olivares.
Sublimes cielos, teñidos de nítidos azules,
cubren, con su aureola, llanuras y montañas,
laderas y serrezuelas que, indiscriminadamente,
dan cobijo a todos los seres humanos.
Excelsas líneas de pinares y de cerros
de arboladuras salvajes y de generosos signos se apilan en mi pupila.
Sedosa y sutil, la tierra pinta de ocres su esponja.
Fecunda, como una madre, va cobijando
en su entraña semillas humanitarias
 para saciar las hambrunas.
 El tibio reflejo del aire perfila los fraternales contornos
 y ensancha las dimensiones en pos
 de un universo sin fronteras y sin cotas.
Miríficos horizontes, lejos, allá en lontananza,
alzan su inmenso telón de amor y filantropía.
 Ingentes maratones de imágenes
 emulando torbellinos de esperanza
 cual laberintos sin clave,
se superponen ufanos al cálido eco de mi voz,
dulcemente emocionado, en la etérea ensoñación,
        de un paisaje solidario.


Poema publicado en el Libro de Festejos de PEGALAJAR, para celebrar la Feria y Fiestas en honor de la   VIRGEN DE LAS NIEVES del 4 al 7 de Agosto de 2013.


OLVIDO
Olvidaste el amor sobre mi pecho desnudo

en ese ir y venir de macilentos ocasos.
Tu corazón, herido de dolor,
negó los besos al alba
y un rugiente destello de furor,
como un vendaval de espasmos,
nubló el tafetán de tu pupila.
Soledad y desamparo en las alcobas
mortecinas y dolientes de la noche
para acunar la melancolía
en el fondo visceral y amargo
de todos los espejos biselados.
              Te fuiste lejos de mí, como un huracán de furia,
vomitando luz marchita y desamor
en el puñal de los vientos.
Las flores, mustias,
 —caracolas moribundas y esperpénticas
en los mares de la ausencia y
en el olvido de los rincones—
bruñeron sus pétalos con languidez
y abrieron sus corolas de tristeza,
salpicadas de tintes sombríos,
para apagar la fogata de tu enojo
con las diamantinas lágrimas,
como gotas de rocío,
que brotaron de su cáliz.
   POEMA QUE FORMA PARTE DE LA ANTOLOGÍA DEL
                       I RECITAL  DE POESÍA DE LOS POETAS DE
                               SIERRA MORENA    (Junio, 2013)

ASÍ MISMOESTÁ PUBLICADO EN LA REVISTA ALDABA Nº 27.  PRIMAVERA 2015.




VIVE Y AMA  
Entrégate en cada suspiro.
Vive la vida en plenitud
como si fuera el último instante.
Este poema será tan tierno
como un arpa herida en abandono
cuyas cuerdas mueve el viento
y les arranca gratas melodías
tan dulces y sinceras
que suenan en clave de amor
como las salobres alas de una gaviota
que sobrevuela la mar.
Vive y ama,
más allá de las furiosas olas
que capea tu corazón
en la túrbida marea
de la noche oscurecida.
Derrámate en cada beso
con un sutil estertor
por los azules senderos del cielo,
por las floridas mareas del amor.
Tiñe la adusta melancolía
con pétalos de amapola
para pintar sangre en sangre
dentro de tu corazón.
Y cuando la luz del alba,
grácil como una gacela,
se acerque a las jambas de tu puerta,
bébete de un solo sorbo
las claridades celestes
de este nuevo y sedoso amanecer
como si apuraras el último aliento
de una primavera en flor.
Plántale cara a la vida
y busca en la inmensidad
del horizonte azul
esa línea anaranjada
que se pierde en la lejanía
y que agranda tu pupila
en el luminoso cristal de la aurora
satinado de ilusiones y esperanzas.
Una sola cosa importa:
vivir, amar y entregarse sin reservas
en el crisol, entreabierto,
de esta hermosa noche de plenilunio
coronada de luceros anhelantes
y abandonada en la boscosa alameda
de los frondosos espliegos estelares.
Poema publicado en la Revista ALDABA. Mayo de 2013.


  



                LA DELICADA LUZ DE LA ROSA

                    Me sumergiré en el verde febril de los pinos
                       para sentir la delicada  luz de la rosa,
                       anclada en el rosal de los sueños
y para beber su dulce  néctar en el cuenco de tu mano.

Dibujaré pájaros en tu pecho para soñar primaveras

y nubes surcando el espacio de tus infantiles sueños.

Soñar para recordar el tiempo de nuestros deseos

o soñar para vivir el futuro que anhelamos.
                         
Duerme el viento, atrapado,

en tu ensortijada cabellera negra

y allí, como un alondra, detiene su grácil vuelo.

La blanca luna te deparará la hermosura

de una plácida noche de sueño y de luz de plata

          en los valles del amor profundo.

No te precipites corazón,

la noche prolongará tus sueños

y dibujará los luceros de la aurora  en el quicio de tu puerta.

                           Poema publicado en la Revista Terral. Abril de 2013.

  
 (Foto de la red)



EN TU CUERPO ME PIERDO

En tu cuerpo, a diario, me pierdo
como  el sol en las olas del aire.
La música ancestral de los violines de tu boca

tiñe  de dulzura mis horas de soledad.

Es preciso acallar los lamentos de la noche

y dar vuelos a los íntimos deseos de ser  estrella

en ese firmamento de nostalgias y añoranzas

para no ser desvarío de los tulipanes del destierro.

 He descubierto las mariposas de tus ojos

danzando  alrededor de tus pestañas.

Quiero pintar un universo de flores

que nunca desdibuje los luceros de tu frente

en ese cielo azulado de tus pupilas que nunca

da cobijo a la tristeza.

Alcánzame la luna de tus sueños

y yo beberé el dulce néctar del amor

que nace en las comisuras de tus labios.

Desnúdame de tibiezas y de fobias

en el espacio ambarino de tu piel,

soleado bosque en llamas, que arde,

blandiendo el estandarte del deseo.

 Deslíe el impudor de tus caderas,

la amable redondez de todos tus anhelos,

allí donde germinan los olivos de mis sueños.

La verde aceituna de mis penas,

rodeada de amapolas y de lirios,

florecerá  en primavera igual que una rosa,

como  unos labios carnosos, pintados en sangre y fuego

que pronuncian un cadencioso: Te quiero.

 La noche de tu presencia borda poemas en mi alma,

moldea encandilados versos de amor y

románticas  canciones de melancolía,

que arrullan el dolor de mis entrañas.

 Inventa un jardín de caléndulas

donde no habite el olvido de los jazmines

para querernos despacio, para amarnos

cerca de ese mar de gaviotas y esperanzas

que lustra, con luciérnagas y lunas acaramelada,

la  hermosa noche de nuestro amor.

 Así aprenderemos que la distancia, algunas veces,

puede transformarse en  cercanía

para hacer germinar los sueños y las ilusiones.

Y que la felicidad, como la misma vida,

puede caber en el cuenco de la mano

y se puede disolver en las yemas de los dedos,

como la niebla en el viento.

En tu cuerpo, a diario, me pierdo
como el sol  en los valles del alba.


Poema seleccionado como finalista  en el
VIII CERTAMEN DE CARTAS Y POEMAS DE AMOR RUMAYQUIYA
Por la Asociación Artístico-Literaria Itimad de Sevilla. Ha sido publicado en el libro" INTIMAMENTE TUY@"
Sevilla 14 de febrero de 2013 (Día de los Enamorados)





OTOÑO MACILENTO                 

El dolor que devasta

nuestro  pecho no perdona

                        la esclavitud de los siglos

en la ardua batalla del tiempo.

Somos conflicto y quimera

invocando el aparato eléctrico

que concita la tormenta.

Tupidos nubarrones nos alejan

de la serenidad del alba.

                        Perdidos los recuerdos de la infancia

sólo nos queda un suspiro

en el sórdido laberinto

                                   de nuestra garganta,

y una lira rota y olvidada

en el desván opaco de la memoria.

            Es invierno y el viento del cierzo

nos devuelve el espacio devastado

                                   de nuestra niñez.

La nostalgia lánguida del pasado

nos regala un viejo calendario

en el que escribimos palabras mudas

que el viento esparce por doquier,

como ingrávidas hojas

                                   de un otoño macilento.
                                
  



ERA LA TARDE UNA ROSA
Era la tarde una rosa vestida de primavera,
era el aire una gardenia que crecía
en el parque de los sueños.
Eran tus labios dos fresas que lastimaban mi pecho.
Eran tus manos palomas que volaban presurosas
por esos cielos de calma, azulados como el verso.
Y tu alma era un lucero que iluminaba mi vida.
Era tu talle palmera cimbreando a contraluz
en las pestañas del tiempo de nuestros deseos.
Y tus ojos dos espejos, cristales fosforescentes
que me acercaban la imagen
del jardín de las delicias.
Tus mejillas, luminosos arreboles
en una tarde de estío.
Tu corazón, un jacinto que se mecía en el viento
al compás de algún poema.
Y tu cabello un trigal, rebosante de amapolas,
que danzaba presuroso
al son de una melodía.
 

BALADA DE OTOÑO

 Llueve sobre los tejados de la noche,
sobre el asfalto de los pesares llueve.
La lluvia es como un suspiro que brota
del corazón errante y se estanca en la garganta.

                                   La lluvia es una canción silente
 que se derrama en los valles de tu piel.
Las lágrimas del cristal, atrapadas en el vacío del tiempo,
                                   recorren las veredas de mi pecho.
-Letargo de abanicos que lloran-
Otro lenguaje imposible que busca el rastro
de lo fugaz en el cáliz de la tarde.
Una balada de otoño que plácida y silenciosa  se arremoline
en las praderas del alma. Estertor de lo incierto en el crepúsculo.
Melodía de los pianos del aire. Arpa herida entre sollozos.
La rosa del amor me ha clavado sus espinas.

Es el ocaso que llama en la aldaba de mi puerta
con su plomiza luz en lo oscuro, donde todo es herrumbre y silencio.

Una balada en otoño que convoque a las estrellas
y a los pájaros heridos que dormitan en tus manos,
para que dibujen senderos de fingida luz en tus pupilas.
 
INDICE  DE POEMAS
39- Esperanza
38- Brioso galopar
37- Alborada
36- La bahía de los sueños
35- El otoño se aleja
34- Diáfana esencia
33- Granada, crespón de anhelos
32- Remanso feliz
31- Distancia
30- Tu imagen del mar
29- Te descubrí
28- Insomne blancura
27- La melancolía
26- Canto a Sierra Morena
25- A través de esa herida
24- Luceros de soledad
23- Inmensidad creciente
22- Reflejo
21- La esclavitud de los siglos
20- El puerto de la esperanza
19- Indiferencia
18- Alumbra la mar
17- El peso del dolor
16- Canto a Sierra Mágina
15- Los valles del invierno
14- Canción triste (A pablo Neruda)
13- Verdes son tus ojos niña
12- Las estrellas de mis ojos
11- Los espejos de la lluvia
10- Mi querida mariposa
9-  Colmena de soledad
8-  Paisaje solidario
7-  Olvido
6-  Vive y ama
5-  La delicada luz de la rosa
4-  En tu cuerpo me pierdo
3-  Otoño macilento
2-  Era la tarde una rosa
1-  Balada de otoño

















BRIOSO GALOPAR
 
 
 
 
 
 
 
 
Tiempla el amor sus arrullos
en el tímido y frágil tañido
de una doliente campana
que, serena y dulcemente,
bajo la luz del crepúsculo,
llama a la nocturna plegaria.
Y con su chispa candente,
satinada en los espejos del alba,
el amor lustra sus brillos.
 
El amor deshoja sus margaritas
y viste lirios de seda
entonando mil requiebros
más allá de la hermosa fontana,
magnánima y complaciente,
que calmaba tu insaciable sed
de clandestinos anhelos.
 
A la orilla del deseo insatisfecho,
el amor iba cabalgando impúber
con brioso galopar
de corceles desbridados
en una plácida noche de alabastros
y cristales áureos e iridiscentes.

 


4 comentarios:

  1. Hola amiga Poetisa, para mi es un placer hacerte una visita, me gusta demasiado sus poemas. Mu
    chas gracias, hazme una visita en suavedadepoesia.blogspot.com.br.Deja seu comento
    por favor. Besos de amiga del Brasil....

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    1. Gracias amiga brasileña por tus comentarios. Un abrazo.

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  2. Muy bonitos poemas felicidades, yo tmb tengo blog, puede visitarlo cuando quiera

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  3. Gracias Juan José por leer mis poemas y por tu grato comentario. Escribe la dirección de tu blog y entraré en el mismo para leerte. Un cordial saludo Encarna

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